Fecha: 18/02/2026.
Daisalux se ha posicionado como uno de los fabricantes más sólidos del mercado. Su apuesta por el diseño propio, la ingeniería avanzada y la integración arquitectónica marca su identidad. En este contexto, Spica se mantiene como uno de los productos más destacados de su catálogo.

Integración total en el espacio arquitectónico
Spica responde a una filosofía clara: hacer que la seguridad pase desapercibida. Por ello, concentra altas prestaciones en un cuerpo de solo 20 mm de diámetro. Así, se convierte en la luminaria de emergencia más pequeña desarrollada por la compañía.
Además, su diseño minimalista favorece una integración casi invisible en el techo. Solo necesita 10 cm de hueco y admite instalación en superficies de hasta 45 mm de grosor. Por tanto, resulta adecuada tanto para falsos techos como para techos registrables.
Asimismo, incorpora un módulo ergonómico que simplifica la instalación. La superficie lisa y sin aristas facilita el montaje y el mantenimiento. En consecuencia, combina estética y funcionalidad en un mismo producto.
Óptica exclusiva y cobertura optimizada
Uno de los elementos diferenciales de Spica es su lente plana de diseño propio. Ha sido desarrollada por el departamento de Óptica Aplicada del fabricante, lo que garantiza un control total sobre el comportamiento lumínico.
En concreto, la lente reduce la intensidad en los ángulos cercanos a 0° y aumenta progresivamente la apertura hasta aproximadamente 70°. De este modo, optimiza el flujo luminoso y amplía la superficie cubierta con gran uniformidad.
Para lograr este efecto, se ha seleccionado un LED de última generación de alta eficiencia y dimensiones mínimas, de 1,6 x 1,6 mm. Dado el reducido diámetro de la lente —apenas 12 mm— y su corta distancia focal, esta característica resulta determinante para conseguir la refracción adecuada.
Gestión térmica y precisión constructiva
Reducir dimensiones sin comprometer la durabilidad ha sido uno de los principales desafíos técnicos. Por ello, el sistema de disipación térmica se ha diseñado con apoyo de simulaciones de dinámica de fluidos computacional.
El LED se integra en un circuito impreso de aluminio que conduce el calor hacia la parte posterior. Allí, una capa ENIG —compuesta por níquel y oro— mejora la transmisión térmica hacia el disipador cilíndrico de aluminio satinado. Así, el conjunto mantiene una temperatura de funcionamiento estable.
Además, la fabricación de moldes y la microinyección de polímeros técnicos se han realizado con precisión nanométrica. En consecuencia, se minimiza el impacto visual y se asegura un acabado de alta calidad.
Sistema de carga avanzado y protección de baterías
La serie está disponible en versiones de 1, 2 y 3 horas de autonomía. Asimismo, en los modelos Autotest, TCA y DALI se incorpora un sistema de carga microprocesada con firmware específico para baterías LiFePO4.
Una vez transcurridas las primeras 24 horas de carga, conforme a la norma UNE 60598-2-22, el sistema aplica un pulso de energía de un minuto cada 480 minutos. De esta manera, mantiene la batería plenamente cargada y, al mismo tiempo, reduce el consumo.
Además, la gestión térmica de la batería disminuye su temperatura de trabajo y prolonga su vida útil. A su vez, una sonda térmica integrada actúa como elemento de seguridad ante posibles incrementos anómalos de temperatura.
Aplicaciones profesionales
Gracias a su discreción y rendimiento, Spica encaja en hoteles, museos, oficinas, locales comerciales y espacios de hostelería. En todos estos entornos, garantiza seguridad sin alterar la percepción arquitectónica.



