Fecha: 10/02/2026.
SODECA, fabricante reconocido a nivel internacional en soluciones de ventilación industrial, se ha consolidado como un referente en sistemas de evacuación de humos, presurización y calidad del aire interior. Gracias a su experiencia en entornos exigentes como túneles, hospitales o fábricas, la compañía impulsa el desarrollo de tecnologías clave para garantizar espacios seguros y saludables.

En el día a día, la ventilación suele pasar desapercibida. Sin embargo, en instalaciones industriales o grandes infraestructuras, la correcta circulación del aire resulta esencial. Por ello, los ventiladores industriales se convierten en elementos fundamentales para renovar el ambiente, eliminar contaminantes y mantener condiciones adecuadas de trabajo.
El caudal: la cantidad de aire en movimiento
El caudal representa la cantidad de aire que un ventilador puede desplazar en un tiempo determinado. En términos industriales, se mide en metros cúbicos por hora (m³/h), lo que permite conocer el volumen de aire renovado en una instalación.
Así, cuanto mayor es el caudal, mayor es el aire que se pone en circulación. Por ejemplo, en espacios con gran afluencia de personas o donde se generan gases y humos, como cocinas industriales o plantas de producción, este factor resulta especialmente relevante. Además, un caudal adecuado contribuye directamente a mejorar la calidad del aire interior.
La presión: la fuerza necesaria para mover el aire
El aire no siempre circula libremente. A menudo debe atravesar conductos, filtros o superar resistencias propias del sistema. En consecuencia, la presión se convierte en un parámetro clave para garantizar el correcto funcionamiento.
Existen dos tipos principales:
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Presión dinámica: se produce por el movimiento del aire y siempre es positiva.
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Presión estática: es la fuerza que el aire ejerce sobre las paredes de los conductos. Puede ser positiva, cuando supera la presión atmosférica, o negativa, cuando está por debajo.
Por tanto, la suma de ambas determina la presión total, es decir, la capacidad del ventilador para hacer circular el aire dentro de una instalación concreta.
Ensayos y pruebas para garantizar el rendimiento
Para asegurar que los equipos cumplen con su función, los ventiladores industriales se someten a pruebas en laboratorios especializados. En primer lugar, se analizan el caudal y la presión en diferentes condiciones de trabajo. De este modo, se comprueba la capacidad real del equipo para mover aire a través de conductos y filtros.
Además, se mide el nivel de ruido generado durante el funcionamiento. Este factor es importante, ya que la fricción del aire y el giro de las hélices producen sonido que debe mantenerse dentro de límites aceptables.
Estos ensayos siguen normas internacionales, como ISO-3744 e ISO-3745 para mediciones acústicas, y ANSI/AMCA 210-85 o UNE 100-212-90 para evaluar caudal y presión. Asimismo, SODECA ofrece pruebas FAT para verificar que cada equipo cumple con las especificaciones acordadas antes de su instalación.
Curvas de rendimiento: elegir el ventilador adecuado
El rendimiento de un ventilador se representa mediante curvas características que muestran la relación entre caudal y presión. Gracias a estos gráficos, los ingenieros pueden seleccionar el equipo más adecuado para cada proyecto.
A medida que aumenta la resistencia del sistema, ya sea por conductos largos o filtros densos, el caudal disminuye. Sin embargo, la presión requerida crece. Por ello, comprender este equilibrio resulta esencial para optimizar el funcionamiento de cualquier instalación.
Factores que influyen en su funcionamiento
Existen tres elementos principales que pueden modificar el comportamiento de un ventilador:
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Velocidad de giro: al aumentar, se mueve más aire, aunque también crecen el consumo energético y el ruido.
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Tamaño de la hélice: una mayor dimensión desplaza más volumen de aire, pero requiere motores más potentes.
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Densidad del aire: en entornos con partículas o aire más pesado, se necesita mayor presión para mantener el flujo.
En consecuencia, la combinación adecuada de estos factores permite ajustar el rendimiento a cada necesidad específica.
Configuraciones combinadas para sistemas complejos
En instalaciones de gran tamaño, puede ser necesario utilizar varios ventiladores trabajando de forma conjunta. En estos casos, existen dos configuraciones habituales:
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En paralelo: varios equipos colocados uno junto a otro para aumentar el caudal total.
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En serie: ventiladores instalados uno detrás de otro para incrementar la presión.
De esta forma, se logran soluciones flexibles que se adaptan a demandas cambiantes, especialmente en proyectos donde las condiciones de funcionamiento varían con el tiempo.
Tecnología de apoyo para la selección
Para facilitar el diseño de sistemas de ventilación, SODECA pone a disposición de los profesionales el software QuickFan. Esta herramienta permite seleccionar productos, realizar cálculos y elaborar proyectos sin necesidad de procesos manuales complejos.
Además, ha sido desarrollado en colaboración con técnicos e ingenierías, por lo que ofrece una solución práctica e intuitiva adaptada a las necesidades reales del sector.



